¿Cuáles son las ventajas de envasar al vacío?

12 Mar

 

Los alimentos conservan su frescura hasta cinco veces más tiempo. Los alimentos no se queman en el congelador aunque estén varios años en él, porque no entran en contacto con el aire frío y seco. Envasar al vacío tiene muchas ventajas:

Ahorra dinero:
Los alimentos duran más tiempo, por lo que tira menos. Puede comprar grandes cantidades a un precio menor y volver a envasarlas en casa, dividiéndolas en porciones del tamaño que desee. Las sobras mantienen su frescura en el congelador durante varios meses.

Ahorra tiempo:
Podrá hacer menos visitas a la tienda, porque los alimentos durarán más. Podrá cocinar varias porciones cuando tenga tiempo y envasarlas al vacío individualmente en bolsas o directamente en platos. Marine carne y pescado en minutos en lugar de en horas.

Además:
Disfrute de sus alimentos preferidos durante todo el año, incluso fuera de temporada. Proteja elementos que no son comida de la corrosión y la humedad. Prepare botiquines y kits de urgencias para la casa, el coche o el barco. Los amantes de las actividades al aire libre pueden envasar al vacío los suministros para mantenerlos limpios y secos.

Para conservar los alimentos de forma segura, es fundamental que la temperatura sea baja en todo momento. Puede reducir de forma significativa la aparición de microbios a temperaturas máximas de 4 °C. La congelación a -17 °C no mata los microbios, pero detiene su desarrollo. Para almacenarlos a largo plazo, congele siempre los alimentos perecederos envasados al vacío.

Es importante tener en cuenta que el envasado al vacío no sustituye al enlatado, y no puede invertir el deterioro de los alimentos. Solo puede ralentizar los cambios de su calidad. Es difícil pronosticar cuánto tiempo mantendrán los alimentos su sabor, aspecto o textura de primera calidad, porque depende de la frescura y las condiciones de dichos alimentos el día en el que se envasan al vacío.

IMPORTANTE: el envasado al vacío NO sustituye a la refrigeración ni a la congelación. Los alimentos perecederos que necesiten refrigeración deben refrigerarse o congelarse igualmente una vez envasados al vacío.